Balance positivo en 2017 y buenas previsiones para 2018 son, en líneas generales, las principales conclusiones del informe sobre la situación inmobiliaria en España publicado el pasado mes de enero por BBVA Research, que sitúa en torno al 11,2% la aportación del sector al crecimiento del PIB. En su análisis sobre la coyuntura del sector, el informe afirma que “el buen inicio de año con que comenzó el sector inmobiliario se ha mantenido en los meses centrales”, al tiempo que el precio de la vivienda siguió mostrando “una clara tendencia de crecimiento”. Concretamente, atribuye esta evolución al buen ritmo de crecimiento de la economía doméstica, la persistencia de bajos tipos de interés, el mantenimiento del nivel de confianza de los hogares en niveles relativamente elevados y el crecimiento de las principales economías de origen de compradores extranjeros de vivienda en España, entre otros factores. Así, en los diez primeros meses del año se vendieron un total de 432.542 viviendas, lo que supuso un incremento del 16,4% respecto a las casi 371.561 vendidas en el mismo periodo de 2016. No obstante, apunta a una evolución dispar según las regiones, de modo que permanece la brecha existente entre las zonas de mayor actividad económica y mayor exposición al turismo y aquellas de menor dinamismo económico.

Tal y como recoge el informe, la composición de la demanda en la parte central del año refleja un mayor protagonismo de los demandantes que adquieren una vivienda en otra comunidad autónoma a la de residencia, siendo este segmento el responsable del 11,2% del incremento de ventas totales entre abril y septiembre. Las cifras indican que Alicante, Málaga, Valencia, Madrid y Tarragona fueron las provincias que atrajeron a más compradores residentes en otras provincias entre enero y septiembre. Mientras que Madrid, Barcelona, Teruel, Vizcaya y Cuenca fueron las provincias que mostraron una mayor ratio de compra de segunda residencia por cada 1.000 habitantes. Respecto a la demanda extranjera, el litoral mediterráneo, Madrid y Canarias son las ubicaciones preferidas para adquirir una vivienda en España. Alicante y Málaga siguen siendo las provincias donde más viviendas compran los extranjeros, seguidas de Barcelona y Madrid; provincias que aglutinan más del 50% de las operaciones.

Mercado hipotecario BBVA Research afirma que el nuevo crédito para compra de vivienda sigue fluyendo a los hogares, aunque la tendencia parece haberse moderado a partir del mes de agosto de 2017. En línea con la demanda, el volumen de préstamos hipotecarios creció en los meses de verano, manteniendo la tendencia marcada a principios de año. Y es que los bajos tipos de interés junto con las mejores perspectivas del mercado residencial y el mantenimiento de la confianza de los consumidores en niveles relativamente elevados “han propiciado el incremento de la demanda de créditos para adquisición de vivienda en el tercer trimestre del año”, según señala la Encuesta de préstamos bancarios de España de octubre de 2017. Esta demanda residencial en los meses de verano fue correspondida por la actividad constructora, aunque el nivel de viviendas terminadas “es todavía muy inferior” al registrado en los años anteriores. También mantuvieron la senda de crecimiento los precios de la vivienda y del suelo, este último acentuado tras la tendencia iniciada en 2014 y gracias a un mayor dinamismo en el mercado del suelo urbano. Así, en los primeros nueves meses del año el precio habría aumentado en torno al 13% respecto a 2014. Perspectivas Según BBVA Research, “la solidez de la economía española y la de los determinantes del mercado inmobiliario apoyan las perspectivas de crecimiento del sector en los próximos meses”, aunque también apunta que “la moderación del crecimiento de la economía en la última etapa del año y el incremento de la incertidumbre se dejará notar en el sector”. En cualquier caso, el informe prevé para este año que la venta de viviendas crezca en torno al 6%, lo que supondría un nivel de caso 550.000 transacciones; un crecimiento algo inferior al esperado debido a la moderación del crecimiento económico, la normalización del comportamiento de la demanda y el aumento de la incertidumbre.

Respecto a los visados, también prevé que la firma crezca sobre un 16% (92.000 nuevos visados de vivienda de obra nueva), así como la evolución al alza de los precios en los próximos trimestres, con un promedio anual del 4,9%. En resumen, la creación de empleo y la persistencia de un escenario de bajos tipo de interés junto con un mayor crecimiento de la economía europea “auguran un buen futuro para la industria residencial en 2018”.